Categories

Jonathan Cabrera

Alofoke y la teoría del loco

En el lenguaje coloquial de los dominicanos en la gran urbe de Nueva York es muy normal la frase: ¨yo hice eso a lo fuck it¨. Como existe un cordón umbilical inquebrantable entre las costumbres de los dominicanos del exterior y los de la isla, la frase en términos llanos se dominicanizó como sucedió con la Bridge and Dine que más tarde sería a la¨ Brigandina¨, y hoy en día decir: alofoke, significa hacerlo como sea, sin tener miramientos.

Santiago Matias, el joven que se convirtió en empresario de medios digitales gracias a su habilidad para sus innovaciones entorno a la música urbana cuando no había explotado el boom de los derechos digitales y que, cómo pionero en el streaming en el país supo crecer en la industria, adoptó el sobrenombre o apodo de Alofoke.

Nunca mejor hecho. Inmediatamente estableció un vinculo de identidad con segmentos poblacionales que venían creciendo con los medios digitales o eran nuevos adoptadores que de por si son nativos digitales.

El personaje Alofoke guarda una estrecha relación con la teoría del loco o el ¨madman¨. Ha logrado ir construyendo una idea de impredecible en sus acciones que le han favorecido primero para hacer dinero, y segundo para posicionarse en el panorama sociopolítico dominicano como una opción desde posiciones extremas y antisistema donde proyecta fuerza y poder.

Esta teoría sienta sus bases en el siglo XVI en los Discursos de Tito Livio de Maquiavelo, Richard Nixon hizo uso de esta maniobra política en el contexto de la guerra de Vietnam y más recientemente el presidente Donald Trump se ha hecho popular por su forma de conducir la política exterior de los Estados Unidos también.

¿Cuál es la particularidad del empleo de esta táctica política que como hipótesis no comprobada tiene la idea que generar desconcierto en el adversario dando ventajas de negociación? ¿Si quien la emplea se sitúa en el extremo solo con la finalidad de alcanzar sus objetivos?

Hasta qué punto él es consciente de estar explotando esta táctica. Nadie ha podido comprobar la eficacia real. Y como tituló Shakespeare una obra: ¨A buen fin no hay mal principio¨. Habrá que ver como termina porque el inicio no pinta bien. Y digo esto porque, aunque las redes generan popularidad, contenido, viralidad, los proyectos presidenciales o para simplificarlo, los proyectos políticos deben sustentarse en estructuras organizadas con arraigo y base social.

Tenemos ejemplos en el hemisferio de lideres que han llegado a la presidencia con discursos altisonantes, políticamente incorrectos.

¿Cuánto hay de cálculo estratégico y cuánto hay de improvisación? ¿Cuál es la real aspiración de Alofoke? Solo él lo sabe.

Mientras tanto su irrupción en el fondo busca cuestionar el supuesto de que solo con un político se llega al poder. Esta idea se inscribe lo que se conoce como la ¨ventana de Overtone¨, que busca desplazar lo que se considera políticamente aceptable con ideas que son consideradas tabúes e irracionales.

Este discurso va encendiendo la chispa que profundiza la desconfianza en las elites políticas y empresariales. Esas mismas elites son las que han posibilitado el crecimiento de un 5% en la economía durante los últimos cincuenta años y el desarrollo que hoy podemos exhibir.

Forgot Password

Header Ad
Right Ad
Header Ad