El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó al estadio Nueva York/Nueva Jersey para presenciar la final de la Copa Mundial entre Argentina y España, donde evitó señalar a un favorito, aunque reconoció el enorme peso que tiene Lionel Messi antes del partido decisivo.
En declaraciones a Fox Sports, Trump destacó la figura del capitán argentino y aseguró que enfrentarse a un equipo liderado por Messi siempre representa un desafío. “Es difícil apostar contra Messi”, afirmó el mandatario estadounidense.
Trump también resaltó su relación con el presidente de Argentina, a quien calificó como un buen amigo, y elogió el trabajo realizado durante su gestión. Sin embargo, insistió en que no tomaría partido por ninguna de las selecciones que disputan el título.
“No voy a elegir favoritos. Solo sé que no apostaría contra Messi. Es grande”, expresó Trump al referirse al futbolista argentino.
El presidente estadounidense ocupó un lugar central en la tribuna de autoridades del estadio, acompañado por importantes líderes internacionales, entre ellos el presidente de la FIFA, Gianni Infantino; el rey de España, Felipe VI; la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
La presencia de Trump agregó un elemento político y mediático a una final marcada por la expectativa mundial y por la atención sobre Messi, una de las máximas figuras en la historia del fútbol.




