El número de muertos por el naufragio de un barco sobrecargado en el lago Kariba, en Zimbabue, aumentó a 46, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, informó este jueves la Policía del país africano.
Las autoridades indicaron que entre las víctimas podría haber varios niños, aunque todavía no existe una cifra confirmada. El accidente ocurrió el pasado martes y ha movilizado equipos de emergencia en una zona de difícil acceso.
Sobre carga y rescate
El barco tenía una capacidad máxima autorizada para 90 personas, pero las investigaciones preliminares establecieron que transportaba a más de 120 pasajeros, entre ellos al menos 12 menores, lo que evidencia una grave sobrecarga.
La Unidad de Protección Civil (CPU) informó inicialmente de la recuperación de 15 cadáveres y el rescate de 77 sobrevivientes. Algunos pasajeros lograron nadar hasta un islote cercano, desde donde fueron evacuados por embarcaciones de asistencia.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, declaró formalmente el estado de desastre para acelerar la movilización de recursos y reforzar las operaciones de emergencia. El mandatario ordenó la participación del Ejército, buzos de la Policía y aeronaves privadas en las labores de búsqueda.
Deficiencias en seguridad marítima y crisis energética
Mnangagwa reconoció que el accidente dejó al descubierto importantes deficiencias en los sistemas de fiscalización y seguridad marítima del país.
El lago Kariba, construido entre 1956 y 1959 sobre el río Zambeze, constituye uno de los principales recursos hídricos y energéticos de la región. Su central hidroeléctrica es clave para el suministro eléctrico de Zimbabue, junto con la planta termoeléctrica de Hwange.
Sin embargo, el país enfrenta una prolongada crisis energética, con apagones de hasta 14 horas diarias, que afectan a industrias, comercios y hogares. La última rehabilitación de la central hidroeléctrica recibió hace siete años una financiación de la Unión Europea por 113 millones de euros, pero los equipos continúan mostrando problemas de obsolescencia. El Gobierno ha prometido nuevas obras de rehabilitación con fecha de finalización prevista para 2030.




