El jurista Eduardo Jorge Prats cuestionó la insistencia del coordinador general de Participación Ciudadana, Pancho Álvarez, en que la presidencia de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) debe ser ocupada por un juez de carrera.
Jorge Prats sostuvo que la Constitución permite que abogados que no hayan pertenecido a la carrera judicial puedan ser designados como jueces de la Suprema Corte. Recordó, además, que la Carta Magna establece una reserva del 25 % de la matrícula del tribunal para profesionales del derecho que no sean jueces de carrera.
El jurista rechazó el argumento de que la escogencia de abogados externos al Poder Judicial favorezca la designación de personas vinculadas a los sectores políticos que controlan el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).
En ese sentido, planteó que los jueces de carrera también son seleccionados mediante decisiones políticas adoptadas por el CNM, por lo que consideró contradictorio presentar la procedencia de la carrera judicial como una garantía frente a la politización de la alta corte.
Jorge Prats también defendió la inamovilidad de los magistrados y criticó la evaluación de jueces como mecanismo para determinar su permanencia. Propuso que estos puedan mantenerse en sus funciones hasta la edad de retiro o, alternativamente, durante períodos fijos de al menos 10 años, sin posibilidad de reelección.
La verdad es que no entiendo esta insistencia de @Pancho1957 en que el presidente de la Suprema Corte de Justicia tenga que ser un juez de carrera. Ahora se nos dice que un abogado que no sea juez tiene que aprender a ser juez si lo designan en la SCJ. Y entonces, si es así, ¿por… https://t.co/qDGVXN3qc8
— Eduardo Jorge Prats (@EdJorgePrats) August 24, 2026
Asimismo, afirmó que la selección y evaluación de los jueces de las altas cortes tienen necesariamente un componente político. Como referencia, citó los sistemas constitucionales de Estados Unidos y Francia, donde los actores políticos intervienen en la designación de magistrados de los máximos tribunales.
Finalmente, Eduardo Jorge Prats consideró que la importancia de las atribuciones de la Suprema Corte de Justicia impide que su integración quede exclusivamente en manos de jueces de carrera, y defendió la participación de los representantes políticos en el proceso de selección de sus miembros.




