El féretro del rey Harald V de Noruega llegó este lunes a la capilla del Palacio Real de Oslo, tras una solemne procesión encabezada por su hijo y sucesor, el nuevo monarca Haakon VIII.
Cubierto con la bandera de la familia real noruega, el ataúd fue trasladado desde el Salón Rojo del palacio decimonónico hasta la capilla, en una ceremonia televisada en la que participaron los familiares más cercanos del difunto monarca.
Junto a Haakon VIII avanzaron la reina Mette-Marit, esposa del nuevo rey; la reina Sonia, viuda de Harald V tras casi 58 años de matrimonio; y los hijos del actual monarca, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, además de Marius Borg Høiby, hijo mayor de Mette-Marit.
La última vez que Noruega vivió una ceremonia similar fue en 1991, tras la muerte del rey Olav V, padre de Harald V y abuelo de Haakon VIII.
Ceremonia y símbolos reales
Durante la procesión también se desplazaron las insignias reales, entre ellas la corona y la espada, en presencia de los trabajadores del Palacio Real. Una vez en el Gran Salón, el féretro fue entregado al personal palaciego para su conducción final hacia la capilla.
El martes está previsto que la capilla abra al público para que la población pueda despedirse del monarca fallecido, mientras que el funeral de Estado se celebrará el miércoles 9 de septiembre en la catedral de Oslo, oficiado por el obispo presidente de la Iglesia de Noruega, Olav Fykse Tveit. Posteriormente, Harald V recibirá sepultura en la fortaleza de Akershus.
Duelo nacional y agradecimiento de la familia real
Miles de ciudadanos participaron el domingo en servicios religiosos en distintas iglesias del país para honrar la memoria del monarca, fallecido el viernes a los 89 años, tras haber reinado durante más de tres décadas y media, convirtiéndose en el monarca más longevo de Europa.
Fuera del Palacio Real, se mantiene una gran alfombra de flores, coronas y banderas de Noruega, depositadas espontáneamente por los vecinos de Oslo como gesto de solidaridad con la familia real.
Para agradecer esas muestras de apoyo, el rey Haakon VIII, la reina Mette-Marit, la reina Sonia y la princesa Marta Luisa realizaron este lunes una aparición sorpresa en la plaza del Palacio Real. Según la agencia NTB, el nuevo monarca se mostró visiblemente conmovido al ver el mar de flores y escuchar los gritos de “¡Viva el rey!” y los aplausos de los presentes.




