El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, detener los ataques contra refinerías e instalaciones de combustible en Rusia, al considerar que estas acciones están contribuyendo a una escasez de diésel.
Trump aseguró este domingo que conversó con Zelenski sobre el tema y le recomendó dirigir las operaciones militares hacia otros objetivos. Según el gobernante estadounidense, los ataques contra la infraestructura energética rusa están afectando el suministro mundial de combustible.
«Que vaya contra otros objetivos, pero no contra el combustible diésel», afirmó Trump ante periodistas durante una visita a Irlanda.
Las declaraciones se producen después de que Ucrania informara sobre nuevos ataques contra instalaciones estratégicas en territorio ruso. Entre los objetivos alcanzados figuran dos plantas químicas, una fábrica de drones, un depósito de petróleo, una estación de radares y un sistema de defensa aérea Pantsir-S2.
El Estado Mayor del Ejército ucraniano también confirmó una ofensiva contra una planta petroquímica ubicada en Toliatti, en la región de Samara, considerada una de las mayores instalaciones de este tipo en Rusia. Kiev sostiene que algunos de los productos fabricados allí son utilizados en la elaboración de combustible sólido para misiles tácticos y balísticos.
Por su parte, las autoridades rusas informaron que sus sistemas de defensa aérea derribaron 230 drones ucranianos. También reportaron ataques en al menos tres regiones, con un fallecido y varios heridos.
Trump atribuyó las actuales dificultades en el suministro de diésel al conflicto entre Rusia y Ucrania y descartó que la situación esté relacionada principalmente con la guerra en Oriente Medio.




