La Organización de las Naciones Unidas (ONU) instó a los países a triplicar sus esfuerzos para restaurar los ecosistemas degradados antes de 2030, ante la necesidad de acelerar las acciones destinadas a recuperar la biodiversidad y proteger los recursos naturales del planeta.
Según un informe elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), actualmente se han puesto en marcha iniciativas de restauración en 252 millones de hectáreas distribuidas en 149 países, la mayor superficie registrada hasta la fecha.
Sin embargo, esta extensión representa apenas una cuarta parte de los aproximadamente 1.000 millones de hectáreas que las naciones se han comprometido a recuperar.
El documento, titulado Nature’s Comeback: Scaling Ecosystem Restoration for People and Planet (El resurgir de la naturaleza: ampliar la restauración de los ecosistemas para las personas y el planeta), fue presentado durante la COP17 sobre diversidad biológica, celebrada en Ereván, capital de Armenia.
La meta internacional, establecida en el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal, contempla que al menos el 30 % de los ecosistemas terrestres, de agua dulce, marinos y costeros degradados estén bajo procesos efectivos de restauración para 2030.
Asia concentra la mayor parte de las iniciativas
El informe destaca que los avances en la recuperación ambiental presentan diferencias significativas entre regiones. Asia encabeza las cifras mundiales, con 192,2 millones de hectáreas en proceso de restauración, equivalentes al 76,3 % del total.
África ocupa el segundo lugar, con 36,3 millones de hectáreas, seguida de Europa, con 9,1 millones. En tanto, América del Norte y Central registra 5,8 millones; América del Sur, 5,4 millones, y Oceanía, 3,2 millones.
China figura como el país con mayor extensión terrestre en recuperación, con 127,4 millones de hectáreas, aunque Naciones Unidas precisó que estas cifras no representan una clasificación del desempeño ambiental de las naciones.
Los ecosistemas acuáticos, entre los más afectados
Uno de los principales desafíos identificados es la limitada recuperación de los ecosistemas acuáticos. Del total de áreas intervenidas, alrededor de 232 millones de hectáreas corresponden a terrenos terrestres, mientras que apenas 11 millones pertenecen a ecosistemas de agua dulce y 5,7 millones a espacios marinos y costeros.
La situación resulta preocupante debido a que desde 1970 se han perdido unos 384 millones de hectáreas de ecosistemas de agua dulce. Además, los humedales desaparecen a un ritmo tres veces superior al de los bosques.
A estas dificultades se suma la falta de información sobre los resultados de las iniciativas. De los 125 países que habían presentado sus informes sobre biodiversidad hasta marzo de 2026, un total de 63 no proporcionó datos cuantitativos sobre los avances en restauración.
La financiación deberá aumentar
La falta de recursos económicos representa otro obstáculo para alcanzar los compromisos ambientales. Las inversiones mundiales destinadas a restaurar la naturaleza ascendieron a 64.000 millones de dólares en 2022, pero deberán elevarse hasta 296.000 millones anuales para 2030, más de cuatro veces la cantidad registrada.
Actualmente, el 73 % de estos fondos procede del sector público, mientras que el 27 % corresponde a inversiones privadas.
No obstante, la restauración ambiental también ofrece importantes beneficios económicos. El economista ambiental del PNUMA Salman Hussain señaló que cada dólar invertido en estas iniciativas puede generar hasta 30 dólares en beneficios, gracias al aumento de la productividad agrícola, la disponibilidad de agua y la captura de carbono.
La recuperación ambiental también impulsaría el empleo
El documento resalta que restaurar los ecosistemas no solo contribuye a proteger la biodiversidad, sino que también puede generar oportunidades laborales. Las 35 iniciativas emblemáticas reconocidas por Naciones Unidas han ayudado a crear más de 1,1 millones de empleos, mientras que las estimaciones apuntan a que el sector podría superar los 32 millones de puestos de trabajo para 2030.
Asimismo, recuperar apenas el 15 % de las zonas prioritarias del planeta permitiría almacenar una cantidad de carbono equivalente al 30 % del incremento del dióxido de carbono atmosférico registrado desde la Revolución Industrial y ayudaría a evitar el 60 % de las extinciones de especies.
Ante este panorama, la secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Astrid Schomaker, destacó la necesidad de enfrentar las causas que provocan el deterioro ambiental y fortalecer los mecanismos de seguimiento para garantizar resultados sostenibles.
El informe concluye que alcanzar las metas de 2030 requiere acciones coordinadas y permanentes, mayores inversiones, políticas ambientales a largo plazo y la participación activa de las comunidades locales y los pueblos indígenas.
Fuente – EFE




