La Policía de Polonia acordonó la noche del viernes la sede del Tribunal Constitucional, en Varsovia, ante el aumento de las tensiones por una disputa sobre la dirección y composición de la máxima corte del país.
La crisis se intensificó luego de que la agencia estatal PAP informara sobre la supuesta suspensión temporal, durante un mes, del presidente del tribunal, Bogdan Swieczkowski, y su vicepresidente, Bartlomiej Sochanski, sin ofrecer detalles sobre las razones de la medida.
Sin embargo, el propio Tribunal Constitucional rechazó esa información y aseguró que ambos magistrados continúan ejerciendo sus funciones. Además, denunció una presunta intervención ilegal en su página web oficial y advirtió que las acciones contra la institución podrían constituir un delito de golpe de Estado.
Por su parte, la Policía de Varsovia explicó que el despliegue de agentes respondió a la necesidad de proteger el edificio, luego de que varias personas intentaran derribar la valla de seguridad que rodea las instalaciones.
El conflicto también provocó una reacción del presidente polaco, Karol Nawrocki, quien decidió suspender su visita oficial a Senegal y regresar de inmediato al país. El mandatario sostuvo que, ante la gravedad de los acontecimientos, su presencia en Polonia era necesaria.
Este enfrentamiento profundiza las diferencias entre el primer ministro Donald Tusk, el presidente Nawrocki y el líder del partido Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski, en una disputa política que amenaza con agravar la crisis institucional del país.




