El presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticó este martes el despliegue naval de Estados Unidos en el Caribe, calificándolo como una amenaza regional bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. Durante su participación en Manaos, Brasil, en la inauguración de un centro de cooperación policial internacional, el mandatario fue enfático: “Colombia no prestará su territorio para una invasión. ¿Cómo vamos a permitir una invasión?”, expresó.
Petro se refirió al reciente ataque de buques estadounidenses contra una embarcación venezolana que presuntamente transportaba drogas, y que dejó once muertos. El presidente colombiano calificó el hecho como un “asesinato” y advirtió que si América Latina no protesta, las consecuencias podrían extenderse a otras ciudades de la región. “Después las bombas caerán en Bogotá, Río de Janeiro, Manaos y otras ciudades”, afirmó.
Aunque reconoció que Venezuela enfrenta un conflicto político interno, Petro insistió en que ese problema debe resolverse mediante el diálogo y no con misiles. “No podemos admitir que nos digan que lo resolverán con misiles como está ocurriendo ahora en Palestina”, señaló.
Dirigiéndose a sus homólogos Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y María José Pinto (Ecuador), Petro hizo un llamado a la unidad regional para impulsar un nuevo proceso de diálogo político en Venezuela. “Es la hora de hablar. El pueblo venezolano tiene que unirse para resolver sus problemas ante una amenaza de invasión”, sostuvo.
El mandatario también denunció lo que llamó una “irracionalidad global” que privilegia la violencia sobre la diplomacia. “Mientras los humanos hablamos del amor, los inhumanos lanzan bombas y practican genocidios”, concluyó.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el despliegue militar como parte de una estrategia para frenar el tráfico de drogas. La operación incluye destructores, un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear, lo que ha elevado las tensiones en el Caribe.




