La República Dominicana ha logrado avances significativos en su desarrollo económico y social, con un crecimiento promedio de 5 % anual en las últimas dos décadas, reducción de la pobreza al 18.2 % en 2023 y una desigualdad de ingresos récord en la región con un índice de Gini de 0.39. Además, el desempleo se ubica en 4.9 % y la tasa de ocupación alcanza el 62.8 %.
Sin embargo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advierte que uno de los principales desafíos del país sigue siendo la elevada informalidad laboral, que afecta al 53.4 % de la fuerza de trabajo. Según Alberto Arenas de Mesa, director de la división de desarrollo social de la Cepal, esta situación limita la sostenibilidad del sistema de protección social, dificulta la cobertura contributiva y frena la erradicación de la pobreza.
La Cepal subraya que invertir en protección social universal y sostenible no es un gasto, sino una inversión estratégica para la productividad y estabilidad económica. Asimismo, recomienda reforzar políticas de empleo para jóvenes, mujeres y trabajadores informales, promover la formalización mediante regímenes simplificados y vincular la inclusión laboral con sectores estratégicos y sostenibles.
Con estos retos sobre la mesa, el país enfrenta el desafío de consolidar un crecimiento económico que sea no solo sostenido, sino también inclusivo y equitativo.




