El Senado de Estados Unidos rechazó una resolución que buscaba frenar la ofensiva militar ordenada por el presidente Donald Trump contra Irán, en una votación de 53 votos en contra y 47 a favor. La operación, que según la Casa Blanca podría extenderse hasta ocho semanas, no contó con autorización previa del Congreso.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que Estados Unidos dispone de suficiente capacidad militar para sostener la campaña y señaló que el envío de tropas terrestres “no forma parte del plan en este momento”, aunque no descartó esa posibilidad.
En paralelo, el líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, acusó a Israel de emprender una “guerra premeditada” y advirtió que la “paciencia tiene un límite”, en su primera declaración pública desde el inicio de la nueva escalada.
El conflicto, desatado tras ataques de Washington e Israel contra territorio iraní, ha dejado al menos 1,045 muertos en Irán y 72 en el Líbano, donde continúan los bombardeos. Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron de nuevas ofensivas contra infraestructura militar en Teherán, Shiraz e Isfahan, así como contra posiciones en el sur del Líbano.
La crisis también generó fricciones diplomáticas entre Washington y Madrid. El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, negó que España haya autorizado el uso de bases militares para operaciones contra Irán, contradiciendo declaraciones de la Casa Blanca.
Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, confirmó consultas con la OTAN tras la interceptación de un misil iraní sobre el Mediterráneo oriental.
En el plano económico, Wall Street cerró en alza y los precios del petróleo mostraron estabilidad, mientras la naviera Maersk suspendió temporalmente operaciones en varios países de Oriente Medio.
En otro hecho relevante, al menos 83 personas murieron tras el hundimiento de un navío iraní en el océano Índico luego de un ataque de un submarino estadounidense, en lo que el Pentágono describió como la primera acción de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial.
La situación continúa evolucionando en varios frentes militares, diplomáticos y económicos, en un escenario que mantiene en alerta a la comunidad internacional.




