El partido Rastriya Swatantra Party (RSP), liderado por el exrapero Balendra Shah, conocido como “Balen”, ganó las elecciones generales de Nepal con una mayoría suficiente para formar Gobierno, impulsado por una fuerte movilización de votantes jóvenes, especialmente de la Generación Z.
Según datos preliminares de la Comisión Electoral de Nepal, el partido emergente ha asegurado 106 de los 165 escaños de elección directa y lidera el conteo en otros 19 distritos.
Además, el RSP supera el 50 % de los votos en el bloque de representación proporcional, que reparte 110 escaños, lo que le permitiría superar ampliamente los 138 asientos necesarios para obtener mayoría absoluta en el Parlamento de 275 miembros.
Las proyecciones indican que la formación podría alcanzar hasta 190 escaños, lo que representaría una mayoría de dos tercios, algo inédito en Nepal desde las elecciones generales de Elecciones generales de Nepal de 1959.
Un país marcado por la inestabilidad política
Desde la Abolición de la monarquía en Nepal en 2008, el país ha vivido una prolongada inestabilidad política, caracterizada por cambios frecuentes de gobierno y alianzas entre los mismos líderes tradicionales.
Durante casi dos décadas, los partidos históricos han alternado el poder sin completar una legislatura completa, lo que ha generado un profundo descontento entre los votantes, especialmente entre los jóvenes.
El papel clave de la Generación Z
El ascenso de Shah estuvo impulsado por votantes urbanos y jóvenes, que utilizaron redes sociales y plataformas digitales para organizar una movilización masiva, evitando los canales tradicionales de comunicación política.
Su discurso anticorrupción y antisistema se convirtió en un fenómeno viral que el año pasado contribuyó a debilitar a los partidos tradicionales y dejó al país bajo un gobierno interino antes de estas elecciones.
Derrota histórica de la vieja guardia
El triunfo del RSP representa un duro golpe para los partidos tradicionales.
El histórico Congreso Nepalí obtuvo apenas 15 representantes directos, uno de sus peores resultados.
Entre las derrotas más destacadas se encuentra la del ex primer ministro K. P. Sharma Oli, líder del Partido Comunista de Nepal (UML), quien perdió su escaño frente al propio Shah.
También quedaron fuera del Parlamento el presidente del Congreso Nepalí, Gagan Thapa, y el empresario y político Binod Chaudhary, considerado el único multimillonario del país.
Entre los líderes tradicionales, solo el ex primer ministro maoísta Pushpa Kamal Dahal, conocido como “Prachanda”, parece haber conservado representación parlamentaria con seis escaños para su partido.
Una “erupción” de frustración ciudadana
El ex jefe de la comisión electoral Bhoj Raj Pokharel calificó el resultado como una “erupción de frustración pública largamente reprimida”, atribuida a décadas de rotación entre los mismos líderes políticos.
Por su parte, el experto constitucional Bipin Adhikari señaló que Nepal vive una ola de cambio político que busca romper con el dominio de los partidos tradicionales.
“La verdadera pregunta es si los nuevos líderes podrán comprender esta ola y sostenerla”, advirtió.
La victoria de Shah refleja un fenómeno que se está repitiendo en varias democracias: jóvenes movilizados digitalmente que desafían a las élites políticas tradicionales, transformando los sistemas políticos desde fuera de los partidos históricos.




