La Cámara de Diputados de México rechazó este miércoles la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, luego de que la iniciativa no lograra reunir la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución.
Durante la votación, la propuesta obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, cifra insuficiente para alcanzar los 334 sufragios requeridos en la cámara baja para aprobar reformas constitucionales.
Falta de apoyo entre aliados
El revés legislativo se produjo principalmente por la falta de respaldo de legisladores del Partido del Trabajo y del Partido Verde Ecologista de México, agrupaciones que habitualmente han sido aliadas del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional.
La ausencia de ese apoyo fue determinante para que el bloque oficialista no alcanzara la mayoría necesaria, lo que terminó por bloquear la aprobación del proyecto.
Cambios propuestos en el sistema electoral
La iniciativa presentada por el Gobierno contemplaba diez modificaciones a la Constitución relacionadas con el sistema electoral mexicano. Entre las medidas planteadas se incluían:
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Cambios en el sistema de representación proporcional.
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Reducción del financiamiento público destinado a campañas y partidos políticos.
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Disminución en el número de senadores dentro del Congreso.
Estas propuestas buscaban, según el Ejecutivo, modernizar el sistema electoral y reducir costos en los procesos políticos, aunque sectores de la oposición advirtieron que algunos de los cambios podían afectar el equilibrio institucional y la representación política.
Debate político
El rechazo a la reforma representa uno de los principales desafíos legislativos para la administración de Sheinbaum, que buscaba introducir ajustes significativos al modelo electoral vigente en el país.
El resultado de la votación evidencia además fracturas dentro del bloque aliado del oficialismo, lo que podría complicar futuras iniciativas que requieran mayorías calificadas en el Congreso mexicano.




