El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que las recientes medidas económicas anunciadas por el Gobierno de Miguel Díaz-Canel no representan un cambio “lo suficientemente profundo” para resolver la crisis estructural que enfrenta la isla.
Durante declaraciones ofrecidas en la Casa Blanca, Rubio sostuvo que tanto el modelo económico como el sistema político cubano presentan fallas de fondo que requieren transformaciones más radicales.
“Cuba tiene una economía que no funciona (…) lo anunciado no es lo suficientemente drástico y no solucionará el problema”, expresó el funcionario.
El pronunciamiento se produce luego de que el Gobierno cubano anunciara nuevas medidas que permitirán a ciudadanos residentes en el exterior invertir en empresas privadas dentro del país, así como la participación de grandes inversionistas en sectores estratégicos como el turismo, la minería y la energía.
Postura de Estados Unidos sobre el embargo
Consultado sobre una posible flexibilización del embargo económico que Washington mantiene contra la isla desde hace más de seis décadas, Rubio reiteró que cualquier cambio dependerá de transformaciones políticas internas en Cuba.
El jefe de la diplomacia estadounidense describió la economía cubana como “disfuncional” y señaló que su sostenimiento histórico ha dependido de apoyos externos, primero de la Unión Soviética y posteriormente de Venezuela.
Escenario político y tensiones bilaterales
De acuerdo con informaciones publicadas por The New York Times, la administración del presidente Donald Trump estaría considerando condicionar el avance de las negociaciones bilaterales a cambios en el liderazgo político cubano, incluyendo la posible salida de Díaz-Canel del poder.
No obstante, analistas señalan que la estructura de poder en Cuba trasciende la figura presidencial y continúa fuertemente influenciada por Raúl Castro, una figura clave dentro del sistema político del país.




