El Gobierno dominicano calificó como “grave” la actual crisis del mercado petrolero internacional, provocada por la guerra en Medio Oriente, y anunció un conjunto de medidas para mitigar su impacto en la economía nacional.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, advirtió que el país enfrenta un escenario que no controla, pero para el cual asegura existe capacidad de respuesta. Las declaraciones fueron ofrecidas tras el Consejo de Gobierno encabezado por el presidente Luis Abinader en el Palacio Nacional.
Díaz explicó que el precio del petróleo ha subido de menos de 60 dólares a niveles entre 95 y 100 dólares en lo que va de año, lo que representa un incremento de hasta un 70 %, presionando directamente los costos de combustibles, transporte y alimentos.
Ante este panorama, el Gobierno definió tres ejes clave: preservar la estabilidad macroeconómica, garantizar la sostenibilidad fiscal y proteger a los sectores más vulnerables. Para ello, se contempla un subsidio a los combustibles que ya cuenta con unos RD$12,000 millones en el presupuesto, con posibilidad de ampliar esa cifra mediante reasignaciones adicionales.
Además, se anunció un subsidio de aproximadamente RD$1,000 millones para fertilizantes, con el objetivo de contener el alza en los costos de producción agrícola y evitar que se traslade a los precios de los alimentos.
El funcionario destacó que el país mantiene fundamentos económicos sólidos, con reservas internacionales cercanas a los US$16,000 millones, liquidez suficiente y acceso a financiamiento, lo que permitiría enfrentar el impacto externo sin comprometer la inversión pública.
En ese sentido, aseguró que el Gobierno apostará a una política contracíclica, incrementando la inversión en infraestructura y manteniendo el dinamismo económico pese a la incertidumbre internacional.
Las autoridades también informaron que continúan avanzando en áreas estratégicas como educación técnica, turismo, zonas francas y logística, en el marco de la iniciativa Meta RD 2036, con el objetivo de sostener el crecimiento económico en medio de un entorno global adverso.




