El reciente incremento de 10 pesos en los precios de los combustibles en la República Dominicana ha provocado reacciones negativas entre ciudadanos y representantes del sector transporte, quienes advierten que la medida impactará directamente el costo de vida.
A partir de este sábado 21, los nuevos precios establecen la gasolina Premium en 305.10 pesos por galón, la gasolina regular en 287.50, el gasoil óptimo en 257.10 y el gasoil regular en 239.80. En contraste, el Gobierno decidió mantener sin variación el precio del gas licuado de petróleo (GLP).
Consumidores consultados por diferentes medios en estaciones de servicio manifestaron su inconformidad, señalando que en menos de una semana los combustibles han experimentado aumentos acumulados de hasta 15 pesos.
Algunos consideran que estas alzas afectan de manera desproporcionada a la población, especialmente cuando los ingresos permanecen sin cambios frente al encarecimiento de bienes y servicios.
Desde el transporte, el presidente de la Central Nacional de Transportistas Unificados, William Pérez Figueroa, aseguró que por el momento no se aplicarán aumentos en el pasaje. No obstante, solicitó al Gobierno convocar a un diálogo con el sector para buscar soluciones que eviten afectar a los usuarios.
En tanto, el exministro de Economía, Juan Ariel Jiménez, también se pronunció sobre el tema, señalando la necesidad de analizar el impacto de estas medidas en la economía familiar.
Contexto internacional y medidas locales
El incremento de los combustibles se produce en medio de la volatilidad del mercado petrolero internacional, influenciado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, lo que ha llevado al Gobierno a aplicar medidas para mitigar el impacto.
Ante este escenario, representantes del transporte han planteado la necesidad de un pacto nacional que garantice que, cuando los precios del petróleo bajen, esa reducción se refleje de manera proporcional en los combustibles a nivel local.
Mientras tanto, la población continúa expresando preocupación por el efecto en cadena que estas alzas pueden generar en productos básicos, transporte y servicios.




