Productores de ajo protagonizaron una protesta pacífica frente a las oficinas del Banco Agrícola en este municipio, en reclamo de soluciones ante deudas acumuladas y la falta de comercialización de sus cosechas.
Durante la manifestación, los agricultores estacionaron varios camiones cargados de ajo en el parqueo de la entidad, como forma de visibilizar la situación que atraviesan. Según explicaron, parte de la producción cosechada desde el año pasado aún no ha sido adquirida, lo que les impide saldar compromisos financieros.
El productor Wilson Lora Gutiérrez aseguró que mantiene almacenados unos 700 quintales de ajo desde septiembre sin poder colocarlos en el mercado, lo que agrava su situación económica. Indicó que vender el producto por cuenta propia implicaría pérdidas que aumentarían su nivel de endeudamiento.
En ese mismo sentido, Martín Ciprián, presidente de la Asociación Unión y Trabajo, advirtió que la crisis ha impactado directamente la producción agrícola, provocando que muchos productores enfrenten riesgo de quiebra. Señaló que los ingresos generados por la venta del ajo están destinados principalmente al pago de préstamos.
Los manifestantes también denunciaron supuestas deudas pendientes por parte del Ministerio de Agricultura correspondientes a cosechas de años anteriores. El agricultor José Miguel Quezada sostuvo que esta situación ha debilitado la sostenibilidad del sector, dificultando la continuidad de la producción.
Ante las demandas, el gerente local del Banco Agrícola, Ambiorix Monción, aclaró que la entidad tiene como función principal el financiamiento al sector agropecuario, y no la compra directa de productos. Explicó que la adquisición de cosechas corresponde a programas gestionados por el Ministerio de Agricultura.
Los productores esperan que la protesta genere una respuesta de las autoridades que permita viabilizar la comercialización del ajo, reducir el endeudamiento y garantizar la continuidad de la actividad agrícola en la zona.




