Este 24 de marzo, Argentina conmemorará el 50 aniversario del golpe de Estado de 1976 en Argentina con multitudinarias movilizaciones en todo el país, en una jornada marcada por el reclamo de “memoria, verdad y justicia” frente a los crímenes de la última dictadura (1976-1983).
La principal concentración tendrá lugar en Buenos Aires, donde miles de personas se darán cita en la emblemática Plaza de Mayo, epicentro histórico de las protestas por los desaparecidos del régimen.
Una movilización unificada tras años de divisiones
Por segundo año consecutivo, distintas organizaciones de derechos humanos, sectores sindicales, estudiantiles y agrupaciones políticas marcharán de forma conjunta, luego de casi dos décadas de actos separados.
Entre los colectivos más representativos figuran las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo, símbolos de la lucha por conocer el paradero de los cerca de 30,000 desaparecidos durante la dictadura.
Como parte de la convocatoria, se ha invitado a los asistentes a portar fotografías de las víctimas junto al mensaje “que digan dónde están”, así como pañuelos blancos intervenidos con nombres, flores o consignas.
Vigilia, memoria y recorrido simbólico
Las actividades comenzarán desde la víspera con una vigilia en la Plaza de Mayo, que incluirá expresiones culturales, música y espacios de reflexión.
El mismo martes, la agrupación La Cámpora iniciará una marcha desde la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), uno de los centros clandestinos de detención más emblemáticos de la dictadura, hacia el centro de la capital.
Durante el trayecto, se prevé un paso simbólico frente al domicilio de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el marco de su actual situación judicial.
Reclamos históricos y tensiones actuales
Al cierre de la jornada, las organizaciones leerán un documento conjunto en el que reiterarán sus demandas de justicia por los crímenes de lesa humanidad, al tiempo que expresarán críticas hacia las políticas del gobierno de Javier Milei.
Sectores de derechos humanos han cuestionado decisiones recientes del Ejecutivo, incluyendo recortes y cambios en el enfoque oficial sobre la memoria histórica, así como el uso del concepto de “memoria completa”, que ha generado controversia en el país.
Una fecha con profundo significado histórico
La conmemoración del 24 de marzo tiene sus raíces en las primeras marchas realizadas tras el retorno de la democracia en 1983. Desde entonces, la movilización ha crecido hasta convertirse en una de las expresiones sociales más importantes del país.
En 2002, durante el gobierno de Eduardo Duhalde, se instituyó oficialmente el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, declarado feriado en 2006 bajo la presidencia de Néstor Kirchner.
Cinco décadas después del golpe, Argentina vuelve a las calles para reafirmar su compromiso con la memoria histórica y la defensa de los derechos humanos.




