La NBA dio este miércoles un paso clave hacia una posible expansión, luego de que su Junta de Gobernadores autorizara explorar la creación de nuevas franquicias en las ciudades de Las Vegas y Seattle.
De concretarse el proceso, la liga pasaría de 30 a 32 equipos, marcando una de las expansiones más significativas en su historia reciente.
Un proceso en marcha
La decisión, aprobada mediante votación, representa el inicio de un proceso que aún podría tomar varios años. Como parte de esta etapa, la NBA contrató al banco de inversión PJT Partners para evaluar aspectos clave como los mercados potenciales, los grupos propietarios, la infraestructura disponible y el impacto económico de sumar nuevas franquicias.
El comisionado Adam Silver destacó que la medida responde al interés de la liga en mercados con tradición y crecimiento en el baloncesto profesional.
“Este paso refleja nuestro interés en explorar una posible expansión a dos ciudades con fuerte respaldo al baloncesto”, afirmó.
Seattle y Las Vegas, con argumentos sólidos
Seattle busca recuperar una franquicia tras la salida de los históricos Seattle SuperSonics, que se trasladaron en 2008 para convertirse en el Oklahoma City Thunder.
Por su parte, Las Vegas se ha consolidado como un centro importante para eventos de la NBA, albergando el Juego de las Estrellas, la Copa NBA y la tradicional Liga de Verano.
Requisitos y posibles cambios
Para que la expansión se haga realidad, se requerirá la aprobación de al menos 23 de los 30 propietarios de equipos, lo que representa uno de los principales filtros del proceso.
Además, el alto valor actual de las franquicias sugiere que el costo de entrada para un nuevo equipo podría oscilar entre 7,000 y 10,000 millones de dólares.
En caso de concretarse la expansión, se prevé que ambas nuevas franquicias se integren en la Conferencia Oeste, lo que obligaría a trasladar a un equipo actual hacia la Conferencia Este. Entre los posibles candidatos figuran los Memphis Grizzlies y los Minnesota Timberwolves.
Horizonte 2028-29
La NBA proyecta que, de aprobarse definitivamente, los nuevos equipos podrían debutar en la temporada 2028-2029, consolidando así una nueva etapa de crecimiento para la liga.
Este movimiento no solo ampliaría la presencia geográfica del baloncesto profesional en Estados Unidos, sino que también reforzaría el valor comercial y competitivo de una de las ligas deportivas más influyentes del mundo.




