El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves la extensión del ultimátum a Irán hasta el lunes 6 de abril, en el marco de la crisis por el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
En un mensaje difundido a través de su red Truth Social, Trump explicó que la prórroga de 10 días se otorgó “a petición del Gobierno iraní” y que las negociaciones continúan “muy bien”, pese a lo que calificó de información errónea difundida por algunos medios.
Contexto del ultimátum
La semana pasada, Trump había fijado un plazo para que Irán reabriera completamente el estrecho, bajo amenaza de destruir sus centrales eléctricas. Posteriormente, lo extendió hasta este viernes, justificando la decisión por el inicio de conversaciones entre ambas partes.
Durante la rueda de prensa, Trump indicó que la decisión de prolongar o no el ultimátum dependerá de la evaluación de sus negociadores: el vicepresidente JD Vance, el enviado especial Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner. Según el mandatario, Irán habría dejado pasar varios petroleros como señal de buena voluntad y estaría “suplicando llegar a un acuerdo”.
Negociaciones y tensión militar
Estados Unidos presentó a Teherán un plan de 15 puntos para poner fin al conflicto, gestionado a través de la mediación de Pakistán, que hasta ahora ha sido rechazado por las autoridades iraníes.
Pese a la vía diplomática, el Pentágono prepara posibles acciones militares para un “golpe final” que podría incluir la participación de fuerzas terrestres, según Axios. Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, denunció contradicciones en la postura estadounidense, al combinar “solicitudes de negociación” con un aumento de agresión militar en la región.
El vencimiento del ultimátum el 6 de abril será clave para determinar si la tensión se resuelve mediante negociación o escala hacia un enfrentamiento directo.




