Un tribunal surcoreano ha decidido este miércoles aumentar la pena de prisión del expresidente Yoon Suk-yeol a siete años, como parte de un caso relacionado con obstrucción de la justicia. Esta nueva condena se enmarca en su fallida tentativa de imponer la ley marcial en diciembre de 2024, un proceso que ya le había costado una sentencia de cadena perpetua en otro juicio.
Originalmente, Yoon había sido sentenciado a cinco años de prisión, pero el tribunal lo ha encontrado culpable de dos cargos adicionales que previamente habían sido desestimados por una corte superior de Seúl. Esta sentencia es la primera emitida por la nueva división judicial especializada en insurrecciones, creada con el objetivo de abordar los casos que involucran al expresidente y a otros implicados.
En su fallo, el tribunal señaló que Yoon obstaculizó repetidamente los intentos de arresto en su contra y destruyó pruebas vinculadas a su fallido intento de implementar la ley marcial. Además, se determinó que el expresidente violó el derecho de varios de sus ministros al no notificarles sobre una reunión crucial previa a la declaración de la ley marcial.
Aunque Yoon había sido absuelto anteriormente de la acusación de haber ordenado la difusión de información falsa a medios internacionales, el Tribunal Superior de Seúl rectificó esta decisión, encontrándolo culpable y ampliando la condena.
Esta nueva sentencia se suma a la cadena perpetua que el expresidente recibió en febrero por el cargo de insurrección, además de otros procesos judiciales pendientes relacionados con su intento fallido de imponer la ley marcial y diversos casos de abuso de poder y obstrucción de investigaciones oficiales.
El veredicto de este miércoles también llega poco después de que otro tribunal decidiera elevar la pena de prisión de la ex primera dama Kim Keon-hee, esposa de Yoon, a cuatro años, por manipulación de acciones y aceptación de sobornos de la controvertida Iglesia de la Unificación.
A pesar de las condenas, decenas de seguidores de Yoon y su esposa se congregaron frente al tribunal para mostrar su apoyo al expresidente, quien continúa enfrentando múltiples acusaciones judiciales.




