Israel y Líbano alcanzaron un acuerdo marco orientado a establecer una “paz y seguridad duraderas”, tras varias rondas de negociaciones realizadas en Washington con la mediación de Estados Unidos.
El anuncio fue realizado por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien calificó el pacto como un “primer paso” importante, aunque complejo, en el proceso hacia la estabilidad entre ambas naciones. Rubio destacó que el entendimiento busca sentar las bases para una convivencia más segura en la región.
Durante las conversaciones, que se extendieron desde el martes y constituyeron la quinta ronda de diálogo, participaron delegaciones oficiales de ambos países, con la ausencia del grupo armado Hizbulá. Según las autoridades israelíes, el acuerdo es de carácter trilateral, aunque se excluye la participación de Irán y de dicha milicia chií.
Tras el anuncio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, informó que su país retirará tropas de dos áreas en el sur del Líbano, las cuales serán ocupadas progresivamente por el Ejército libanés. No obstante, aclaró que Israel mantendrá presencia en la denominada zona de seguridad mientras persista lo que considera una amenaza.
Por su parte, la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad, agradeció la mediación estadounidense y calificó el acuerdo como un avance histórico hacia la recuperación de la soberanía libanesa y el fin definitivo de las hostilidades. También el embajador israelí, Yechiel Leite, valoró el pacto como un paso significativo dentro del proceso diplomático.
El entendimiento llega en un contexto de tensiones prolongadas en el sur del Líbano, donde los enfrentamientos han amenazado acuerdos previos de cese al fuego, y abre una nueva etapa de negociaciones para reducir la conflictividad en la región.




