Naciones Unidas. La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó una resolución que promueve el uso de mapas mundiales que representen con mayor exactitud el tamaño real de los continentes, especialmente el de África.
La iniciativa, impulsada por Togo, recibió el respaldo de 164 países, mientras que Estados Unidos votó en contra y seis naciones se abstuvieron.
La resolución plantea el abandono progresivo de la tradicional proyección de Mercator, utilizada desde el siglo XVI, y promueve alternativas como “Equal Earth”, un modelo cartográfico creado en 2018 que busca ofrecer una representación más proporcional de la superficie terrestre.
Aunque la medida no prohíbe el uso de Mercator, recomienda que organismos internacionales, entre ellos la ONU y la Unesco, incorporen modelos que reduzcan las distorsiones en las dimensiones de los territorios. También invita a los Estados y otras instituciones a difundir estas nuevas representaciones.
La proyección de Mercator fue diseñada principalmente para facilitar la navegación marítima, pero distorsiona el tamaño de las masas terrestres, especialmente de aquellas ubicadas lejos del ecuador. Esto provoca que África y otras regiones parezcan visualmente más pequeñas de lo que realmente son.
El ministro de Exteriores de Togo, Robert Dussey, señaló que los mapas utilizados en escuelas, medios de comunicación y plataformas digitales influyen en la percepción que las personas tienen sobre la geografía mundial.
Dussey sostuvo que una representación más precisa permitirá ofrecer una visión equilibrada de las diferentes regiones y evitar percepciones que reduzcan simbólicamente el tamaño de África.
La Unión Africana celebró la adopción de la resolución y la calificó como un paso histórico hacia una representación cartográfica más precisa y equitativa. La organización destacó que África es aproximadamente 14 veces más grande que Groenlandia, pese a que algunos mapas basados en Mercator pueden hacer que ambas superficies parezcan similares.
La Unión Africana también consideró que la modificación de los mapas trasciende el ámbito técnico, debido a que la manera en que se representan los territorios puede influir en la percepción de su importancia geográfica, demográfica y geopolítica.
Estados Unidos fue el único país que votó en contra de la resolución. Su delegación cuestionó que la Asamblea General abordara una cuestión cartográfica que, según su posición, forma parte de un debate ideológico más amplio.
Con esta decisión, la ONU busca promover representaciones cartográficas que permitan comprender de manera más realista las dimensiones de los territorios y reduzcan las distorsiones de los mapas tradicionales.




