La Corte Suprema de Estados Unidos suspendió este martes la orden judicial que obligaba al Gobierno del presidente Donald Trump a ejecutar 4,000 millones de dólares destinados a ayuda exterior, fondos ya aprobados por el Congreso.
La decisión fue emitida como una orden de emergencia firmada por el presidente del tribunal, John Roberts, y deja en pausa el fallo de un juez federal mientras el caso continúa en revisión. Con ello, la Casa Blanca mantiene congelados los recursos y recupera margen en el debate sobre el control del gasto público.
El Gobierno argumentó que liberar esos fondos representaría un “impedimento” para la política exterior que busca implementar. La Corte ha solicitado a los demandantes —entre ellos organizaciones afectadas por el recorte— que presenten sus argumentos antes del viernes, por lo que el congelamiento sigue siendo provisional.
Desde su regreso al poder en enero, Trump ha impulsado recortes en la asistencia exterior y debilitado el funcionamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). No obstante, la Casa Blanca asegura que no se ha bloqueado “toda la asistencia internacional”, y que se desembolsarán otros 6,500 millones de dólares también aprobados por el Congreso.
La actual financiación federal vence el 30 de septiembre, lo que añade presión al proceso de revisión judicial y legislativa.




