Una veintena de países, incluidos miembros del G7 (excepto Estados Unidos) y varios estados europeos, alertaron este viernes sobre el incremento del uso de flotas fantasma para evadir sanciones internacionales y realizar actividades ilícitas, señalando la colaboración voluntaria o negligente de ciertos actores estatales.
La advertencia fue emitida por el Grupo de Trabajo sobre Flotas Fantasma, tras su reunión del 8 de octubre, y difundida en una declaración conjunta firmada por Bélgica, Canadá, Dinamarca, Estonia, la Unión Europea, Finlandia, Francia, Alemania, Islandia, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Países Bajos, Noruega, Polonia, Suecia y el Reino Unido.
Desde la imposición de sanciones de la UE contra las exportaciones de petróleo ruso en 2022, el uso de embarcaciones que desactivan sus sistemas de rastreo se ha multiplicado. Estas flotas fantasma, que ocultan sus rutas y origen, han sido vinculadas a operaciones de evasión por parte de Rusia, Irán y Corea del Norte.
Expertos estiman que más del 10 % del petróleo marítimo mundial es transportado por este tipo de embarcaciones.
A finales de septiembre, la armada francesa interceptó un petrolero ruso acusado de formar parte de la flota fantasma y de dirigir drones hacia Dinamarca. Días después, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer pidieron aumentar la presión sobre estas operaciones para cortar vías de financiación a Moscú y prevenir el uso de embarcaciones como plataformas de lanzamiento.




