El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Román Jáquez Liranzo, informó que la nueva Cédula de Identidad y Electoral contará con más de 100 mecanismos de seguridad que hacen prácticamente imposible su falsificación, al tiempo que corrige errores históricos del registro civil y garantiza la confiabilidad del padrón electoral de cara a las elecciones de 2028.
El funcionario explicó que este proceso de renovación no debe verse como un simple trámite administrativo, sino como una inversión estratégica orientada a fortalecer la soberanía nacional y dinamizar la economía. En ese sentido, aseguró que no representa un gasto para el Estado, sino una solución sostenible que protegerá la identidad de más de nueve millones de dominicanos, con una vigencia estimada de hasta 30 años.
Jáquez Liranzo destacó que el nuevo modelo rompe con el esquema tradicional de renovación masiva cada diez años, que generaba presiones significativas al presupuesto público. “Se ha diseñado un sistema de actualización por rangos de edad que evita crisis financieras y elimina la necesidad de compras de emergencia”, señaló.
Entre las principales innovaciones figura la incorporación de un chip criptográfico, que permitirá la implementación de la cédula digital. Esta tecnología facilitará trámites en sectores como la banca, la salud y la educación, además de reducir costos operativos y minimizar riesgos de fraude tanto en el ámbito público como privado.
Durante la actividad también participó Trajano Santana, presidente de la Fundación Dominicana Debate Global (FDDG), quien resaltó la importancia de promover reformas institucionales que impulsen el desarrollo del país. “Una identidad segura es la base de un Estado moderno y un motor para el crecimiento sostenible”, expresó.
Asimismo, Amaury Martínez, director de la Escuela de Derecho de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), valoró estos espacios de discusión como fundamentales para elevar la calidad del debate público.
El encuentro se llevó a cabo en el auditorio Padre Ramón Alonso Beato de la UCSD, con la asistencia de representantes de la sociedad civil, la academia, partidos políticos, el sector empresarial y medios de comunicación.




