El Gobierno de Portugal informó este lunes que el número de portugueses fallecidos por los terremotos en Venezuela asciende a 60 personas, de las cuales 10 eran menores de edad, mientras que otros 87 continúan desaparecidos.
Una fuente del Ministerio de Exteriores luso precisó que entre los desaparecidos figuran 51 hombres y 36 mujeres. Además, se indicó que 53 de las 60 víctimas mortales también tenían nacionalidad venezolana, reflejo de la fuerte presencia de la comunidad luso-venezolana en el país caribeño.
Impacto humanitario
Los dos sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, se registraron el miércoles con apenas 39 segundos de diferencia, sacudiendo el litoral Caribe de Venezuela. Según el último balance oficial, la tragedia ha dejado 1,719 muertos y 5,034 heridos en todo el país.
La portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Zoe Brennan, señaló el viernes que hasta 6.76 millones de personas podrían haberse visto afectadas de alguna manera por los terremotos, ya sea por daños en viviendas, desplazamientos o pérdida de medios de vida.
Situación actual
El Gobierno venezolano ha contabilizado 15,866 damnificados y 855 edificios afectados, de los cuales 189 colapsaron totalmente. La región más golpeada ha sido La Guaira, donde se han habilitado 15 grandes refugios y decenas de albergues improvisados en escuelas. En Caracas, se han instalado 50 campamentos provisorios para atender a los desplazados.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la creación de una comisión para inspeccionar las viviendas afectadas y extendió por una semana la suspensión de clases en todo el país.
Antecedentes históricos
El doble terremoto del miércoles es considerado el más mortífero que ha vivido Venezuela en el último siglo. En julio de 1967, un sismo en las proximidades de Caracas dejó 245 muertos y miles de heridos, con cuantiosos daños materiales.
Rescate y denuncias
Rescatistas nacionales e internacionales continúan trabajando en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros, mientras algunos residentes de La Guaira han denunciado retrasos en la llegada de ayuda a sus comunidades.




