Irán presentó un plan de paz de diez puntos para poner fin al conflicto con Estados Unidos, en el que exige el levantamiento total de las sanciones económicas y el reconocimiento de su programa de enriquecimiento de uranio como condiciones fundamentales para alcanzar un acuerdo definitivo.
El planteamiento, difundido por medios estatales iraníes, también establece que Teherán mantendría el control del estratégico estrecho de Ormuz, además de regular el tránsito marítimo en coordinación con su Ejército.
Condiciones clave del plan
Entre los principales puntos propuestos por Irán se incluyen:
- Cese de los ataques de Estados Unidos e Israel, tanto en territorio iraní como contra sus aliados en la región.
- Levantamiento de todas las sanciones, tanto primarias como secundarias.
- Reconocimiento del programa de enriquecimiento de uranio iraní.
- Liberación de activos iraníes congelados en el extranjero.
- Retirada de tropas estadounidenses de la región.
- Aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que garantice el cumplimiento del acuerdo.
Además, el documento contempla que cualquier tránsito por el estrecho de Ormuz se realice de manera “coordinada” con las fuerzas iraníes, reforzando su control sobre una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Negociaciones en marcha
Según las autoridades iraníes, el plan fue entregado a Washington a través de Pakistán, que actúa como mediador. Posteriormente, la Casa Blanca habría aceptado estos principios como base inicial para las negociaciones.
El propio presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó haber recibido la propuesta, calificándola como “una base sobre la cual trabajar”.
Las conversaciones formales comenzarán el próximo 10 de abril en Islamabad, con una duración inicial de dos semanas, aunque podrían extenderse si ambas partes lo consideran necesario.
Un alto el fuego condicionado
El anuncio se produce tras el reciente acuerdo de alto el fuego temporal entre ambas naciones, alcanzado al límite del ultimátum impuesto por Washington, que contemplaba ataques contra infraestructuras energéticas iraníes si no se reabría el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, Teherán dejó claro que el cese definitivo de la guerra dependerá de la aceptación total de su propuesta. “El fin del conflicto llegará cuando se adopten los diez puntos”, señalaron fuentes oficiales.
Contexto y tensión regional
El conflicto ha generado una fuerte inestabilidad en Oriente Medio y en los mercados energéticos globales, debido a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial.
En este escenario, el papel de Pakistán como mediador ha sido clave para abrir un canal de diálogo entre Washington y Teherán, en un momento en que ambas potencias buscan evitar una escalada mayor.




