Una amplia coalición de organizaciones de salud, sindicatos y activistas lanzó este jueves en Nueva York una campaña nacional para crear conciencia de que la salud debe ser una responsabilidad fundamental del gobierno, independientemente del partido político en el poder.
La iniciativa, denominada “Siete Días en Junio: La salud es primordial”, se presenta como una campaña descentralizada y no partidista que busca atraer la atención sobre los recortes de fondos para la salud y los cambios en políticas y regulaciones que, alertaron, podrían devastar comunidades enteras.
Una semana de acción nacional
La campaña tendrá su punto más alto entre el 1 y el 7 de junio, cuando grupos y activistas participarán en asambleas, foros, manifestaciones, marchas, vigilias y acciones en redes sociales. El 5 de junio se celebrará una vigilia para recordar a los fallecidos y advertir sobre los millones que podrían morir si no se restablece la financiación de la salud pública.
Los organizadores recordaron que la investigación médica, el acceso a la atención, las vacunas y los tratamientos son pilares no solo de la salud individual, sino también de la economía, la fuerza laboral y la seguridad nacional.
Impacto de los recortes
La coalición subrayó que muchos de los recortes aprobados por el Congreso en 2025 no entrarán en vigor hasta después de las elecciones de este otoño, pero podrían causar graves daños económicos locales, la pérdida de más de un millón de empleos y billones en ingresos fiscales.
En este contexto, exigirán que los candidatos a cargos federales y locales en las elecciones de noviembre expliquen con claridad cómo mejorarán el acceso y la asequibilidad de la atención médica, y cómo protegerán y modernizarán la infraestructura de salud pública.
Comunidades vulnerables
Los activistas también quieren saber cómo los aspirantes brindarán estabilidad a personas mayores, veteranos, comunidades rurales, discapacitados y familias trabajadoras, colectivos que dependen de una atención médica accesible y asequible.
Recordaron que las enfermedades crónicas afectan al 75 % de los estadounidenses y representan la mayor parte del gasto en salud. Además, señalaron que las enfermedades prevenibles se detectan con demasiada frecuencia tarde, lo que agrava los costos y el sufrimiento, y que han resurgido brotes debido a la disminución de las tasas de vacunación.
Voces de la campaña
El médico Gregg Gonsalves, profesor asociado de la Escuela de Salud Pública de Yale y copresidente de Defend Public Health, enfatizó que los recortes en salud pública no generan ahorros reales. “Los cortes de la financiación de la salud pública no ahorran dinero. Cuestan vidas, cuestan comunidades y, a la larga, le cuesta mucho más a este país”, afirmó.
Gonsalves añadió: “Debemos exigir a nuestros líderes que se basen en la evidencia. La salud no es una partida presupuestaria. Es el fundamento de una sociedad que funcione”.
Un llamado a la responsabilidad
La campaña busca instalar la idea de que la salud debe ser tratada como un bien público esencial, no como un gasto discrecional sujeto a recortes políticos. Para los organizadores, la falta de inversión en salud pública no solo compromete la vida de millones de personas, sino que también debilita la resiliencia del país frente a crisis sanitarias futuras.
En definitiva, “Siete Días en Junio” se plantea como una movilización nacional que pretende colocar la salud en el centro del debate político y social. Con acciones en todo el país, la coalición espera que los candidatos y líderes respondan con compromisos claros y sostenibles, y que la ciudadanía se movilice para defender un derecho que consideran básico: el acceso universal a la atención médica.




