El Ministerio de Interior y Policía celebró una Mesa de Seguridad, Ciudadanía y Género en Santiago Oeste, encabezada por la ministra Faride Raful, con el objetivo de fortalecer la prevención, la seguridad y la convivencia en las comunidades del territorio.
El encuentro, realizado en el Instituto Politécnico Ramón Dubert Novo, reunió a autoridades locales y representantes comunitarios, quienes identificaron las principales necesidades de la zona y las respuestas requeridas.
Inquietudes comunitarias
Durante la jornada, los participantes plantearon inquietudes relacionadas con el patrullaje preventivo, la iluminación, la instalación de cámaras de vigilancia, la reparación de vías y la continuidad de la estrategia de seguridad por cuadrantes.
También se abordaron situaciones que afectan la vida cotidiana, como la contaminación sónica, la acumulación de residuos sólidos, las condiciones de las cañadas y el tránsito en las zonas impactadas por la construcción del monorriel.
La ministra Raful informó que los planteamientos serán canalizados con las instituciones correspondientes y que se continuará fortaleciendo la videovigilancia y atendiendo las necesidades de iluminación en Cienfuegos y otros sectores.
El alcalde de Santiago Oeste, Eddy Báez, agradeció la entrega de un camión al Cuerpo de Bomberos y solicitó nuevas luminarias, mientras que la gobernadora Rosa Santos destacó los talleres sobre violencia y masculinidad positiva impartidos a líderes comunitarios.
Compromiso institucional
Raful subrayó que la seguridad ciudadana requiere la participación conjunta del Gobierno central, las autoridades locales, la Policía Nacional, el Ministerio Público y las comunidades.
Informó además que la tasa de homicidios de Santiago se sitúa en cinco por cada 100,000 habitantes, la más baja registrada en la provincia, y afirmó que este resultado compromete a continuar fortaleciendo la prevención y la participación comunitaria.
La Mesa de Seguridad constituye un espacio de diálogo que busca articular soluciones inmediatas y sostenibles, reforzando la confianza entre las comunidades y las instituciones responsables de garantizar la seguridad y la convivencia pacífica.




