El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió este martes en su visita a Haití que el país enfrenta “la crisis más severa del hemisferio occidental” y la tercera más grave del mundo, después de Palestina y Sudán, con 6.4 millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria.
Crisis humanitaria extrema
Guterres señaló que la raíz del colapso está en la inseguridad causada por las bandas armadas, que han desplazado a 1.5 millones de personas y someten a la población a violencia constante. “Cada día es una lucha por la supervivencia”, lamentó, tras conversar con familias que apenas logran consumir una comida diaria.
Datos alarmantes
- 6 millones de haitianos enfrentan inseguridad alimentaria severa.
- En el primer trimestre de 2026, más de 20 mujeres y niñas fueron agredidas cada día.
- El número de niños reclutados por pandillas se triplicó: uno de cada dos miembros de las bandas es menor de edad.
Financiamiento insuficiente
El plan humanitario de la ONU para Haití, valorado en 880 millones de dólares, apenas ha recibido un 24 % de los fondos necesarios. “Haití no pide caridad. Haití pide que el mundo cumpla su palabra. La mayor vergüenza no es la violencia de las bandas, sino la indiferencia”, enfatizó Guterres.
Avances y desafíos
El secretario general destacó algunos signos positivos:
- Barrios del centro de Puerto Príncipe fueron retomados por las autoridades.
- El Consejo de Ministros volvió a reunirse en el Palacio Nacional tras más de tres años.
- La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), aprobada por la ONU con hasta 5,500 efectivos, ofrece una posibilidad real de reducir la violencia y restablecer la autoridad del Estado.
Sin embargo, Guterres criticó la falta de participación de países desarrollados en la misión: “He visto chadianos, jamaicanos, bangladesíes; no veo que los países desarrollados contribuyan. Es hora de que todos demuestren que somos importantes en el mundo actual”.




