Haití enfrenta una grave crisis política luego de la destitución del primer ministro Garry Conille, una medida que ha desencadenado incertidumbre y aleja las posibilidades de que se celebren elecciones el próximo año. Una de las causas citadas por el Consejo Presidencial de Transición (CPT) para la caída de Conille es una reunión secreta que sostuvo con el presidente dominicano, Luis Abinader, en Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en septiembre pasado.
Aunque la reunión no fue anunciada oficialmente, se sabe que Abinader, junto al canciller Roberto Álvarez, se encontró en ese evento con Conille y la ministra de Relaciones Exteriores haitiana, Dominique Dupuy. El encuentro, calificado de cordial por fuentes extraoficiales, no dio lugar a acuerdos formales, sino que se centró en revisar el estado de las relaciones bilaterales y en un intercambio de informaciones.
Sin embargo, lo que podría haber sido una reunión rutinaria entre representantes de ambos países se ha convertido en un punto polémico. Según medios haitianos, uno de los elementos que habría generado malestar dentro del CPT fue que la reunión con Abinader no fue divulgada públicamente, lo que ha generado especulaciones sobre lo que se discutió allí.
El decreto presidencial que destituye a Conille se publicará este lunes en El Monitor, la Gaceta Oficial haitiana, y además de remover al primer ministro, nombra a Alix Didier Fils-Aime como su sucesor. Fils-Aime, un empresario y expresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Haití, ya había intentado postularse para el Senado en 2015, aunque sin éxito.
La destitución de Conille marca un nuevo capítulo en la crisis política haitiana, que también se ve agravada por la falta de consenso político y la creciente inestabilidad en el país. La situación aleja aún más la posibilidad de elecciones presidenciales en 2025, un proceso que ya se ve como incierto debido a la actual situación de parálisis política.
En medio de este contexto, las tensiones en el gobierno de transición continúan aumentando, y no se descartan nuevas decisiones que podrían continuar alterando el panorama político en Haití en los próximos días.




